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Negro


El manto negro cubre el campo y en la ventana se esboza un cuerpo. 
El aire sopla, el pasto se mueve como un oleaje manso. Recuerdo aquella vez, en la que íbamos juntos, a nuestro encuentro, al bosque. 

Ahora, solo te veo a lo lejos.

Varios insectos tocan, en armonía, su música y en silencio acentúa; el aroma de tu piel se esparce entre el jazmín y la magnolia y un dulce aroma. 

Tú sigues ahí, sin darte cuenta que te miro. Yo, sigo aquí, viéndote, por el marco de la ventana; escena que guardo dentro de mí: recuerdo.

Recuerdo que empieza a marearme por su belleza que poco a poco re-descubre su esencia mortífera. Recuerdo idealizado que se sostiene en mi piel, desmembrándola, por seguir sosteniéndola. 


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